Ábaco Cranmer: qué es, cómo se usa y cómo se lee

El ábaco Cranmer es un ábaco adaptado para que una persona ciega o con baja visión calcule con los dedos. Tiene 13 varillas con cuentas que se quedan donde las dejas, porque el hueco del marco está forrado de fieltro. Sirve para escribir números y para sumar, restar, multiplicar y dividir. Si buscabas un ábaco para ciegos, este es uno de ellos.

Abajo, cómo está hecho, cómo se suma y se resta, y su lugar en el aula.

Puntos clave

  • Qué es: un marco con 13 varillas y una barra horizontal, para leer y escribir números al tacto. Lo fabrica APH, una imprenta estadounidense para personas ciegas, a partir del diseño de Tim Cranmer, que era ciego.
  • Cómo se lee: cada varilla es una cifra. La cuenta de arriba vale 5 y cada una de las cuatro de abajo vale 1. Solo cuentan las cuentas pegadas a la barra; las que están lejos de ella son un cero, según la cartilla del INCI y el museo de la ONCE.
  • Para qué sirve: para sumar, restar, multiplicar y dividir. No calcula solo: quien lo usa tiene que saber cómo se hace la operación, como recuerda APH.
  • Nombres: en México la SEP lo llama ábaco Cranmer; en Colombia el INCI usa «ábaco japonés» para la misma estructura.
  • En el aula: se trabaja desde los primeros años de escuela. Se calcula en el ábaco y el resultado se escribe en braille.

Qué es el ábaco Cranmer

Una herramienta para leer y escribir con los dedos

Un ábaco es un marco con varillas y cuentas que se mueven para representar números. En el ábaco tradicional, según APH, las cuentas se deslizan casi sin resistencia. Eso permite calcular muy rápido, pero no se presta bien a que lo use una persona ciega.

El ábaco Cranmer cambia eso. El hueco por donde se mueven las cuentas está forrado de fieltro rojo. En la versión grande, el museo de APH lo llama almohadilla de fricción. Así las cuentas se quedan donde las dejas y puedes recorrer el número con los dedos sin desordenarlo.

Quién lo diseñó

Lleva el nombre de Terence V. «Tim» Cranmer. La AFB, la fundación estadounidense para la ceguera, cuenta que nació con muy poca visión y que quedó ciego del todo a los 9 años. Fue inventor y uno de los pioneros de la tecnología para personas ciegas. Es más conocido por el ábaco, que modificó después de estudiar versiones japonesas.

El museo de APH cuenta que la imprenta fabricó primero un lote de ábacos basados en el diseño de Cranmer. Los probaron estudiantes con discapacidad visual de la escuela Perkins, en Massachusetts, y de escuelas públicas de Cincinnati. Después se fabricó como ábaco Cranmer.

En qué se diferencia del soroban

El soroban es el ábaco japonés. El Cranmer parte de él y mantiene su lógica: en cada varilla, una cuenta de valor 5 arriba y cuatro de valor 1 abajo. Lo que lo hace apto para el tacto es:

  • Fricción: el fieltro frena las cuentas. En el ábaco tradicional se deslizan casi sin resistencia.
  • Referencias en relieve: la barra y el marco llevan puntos que se notan con el dedo y ayudan a ubicarse (están explicados más abajo).

Cómo lo llaman en cada país

El nombre cambia, y conviene saberlo para no confundirte al pedir material:

  • México: un curso de formación docente de la SEP lo llama ábaco Cranmer y lo describe como un «pequeño computador mecánico».
  • Colombia: las guías del INCI hablan de «ábaco japonés». No usan el nombre Cranmer, pero describen la misma estructura de una cuenta de 5 y cuatro de 1 por varilla.
  • España: según el museo de la ONCE, el ábaco que usan las personas ciegas es una «adaptación del ábaco Sorobá, de origen japonés». Pregunta al equipo de la ONCE o del centro qué modelo y método usan.

Cómo está hecho

Varillas, barra y cuentas

El marco del ábaco Cranmer es de plástico de alto impacto y mide 6 1/8 × 3 1/4 × 7/16 pulgadas, unos 15,6 × 8,3 × 1,1 cm, según el documento de APH sobre el ábaco en los exámenes. Tiene 13 varillas verticales y una barra horizontal que las cruza.

En cada varilla hay una cuenta encima de la barra y cuatro debajo. Se mueven así:

Cuenta Valor Cuántas hay por varilla
La de arriba 5 1
Las de abajo 1 cada una 4

Solo cuentan las que se acercan a la barra. Si todas están lejos de ella, la varilla vale cero. Con las cinco cuentas pegadas a la barra, la varilla marca 9.

Por ejemplo, para escribir el 6 se acerca la cuenta de arriba y una de las de abajo, porque 5 + 1 = 6.

Los puntos que marcan las clases

La barra y el marco llevan puntos en relieve que dividen las varillas en grupos de tres. El INCI explica que aparece un punto cada tres ejes y que estos puntos separan las clases de números, como las unidades, los miles y los millones. La primera varilla de la derecha es la de las unidades.

Tamaños y variantes

APH ofrece otras versiones para necesidades distintas, según su noticia sobre el ábaco: versiones para empezar, con dos o tres varillas de 9 cuentas, y una versión grande. Un acoplador metálico une dos ábacos de 13 varillas y deja 26 varillas en total. Para cifras más grandes, el INCI habla de ábacos de 13, 21 y 27 ejes.

Cómo se usa, paso a paso

Escribir un número

La cartilla del INCI pide empezar por ubicar la primera varilla de la derecha: es la de las unidades. Desde ahí, cada varilla hacia la izquierda sube un lugar. La cifra más alta se escribe en la varilla de más a la izquierda del número.

El museo de la ONCE describe cómo se forma cada cifra: para el 1 se acerca la primera de las cuatro cuentas de abajo a la barra, para el 2 se acercan dos, y así hasta el 4. La cuenta de arriba vale 5. Combinada con las de abajo da el 6, el 7, el 8 y el 9. Las varillas sin cuentas pegadas a la barra son ceros.

Ejemplo, el 358:

  1. Centenas: acerca tres cuentas de abajo en la varilla de las centenas.
  2. Decenas: acerca solo la cuenta de arriba en la varilla de las decenas (5).
  3. Unidades: acerca la cuenta de arriba y tres de abajo en la de las unidades (5 + 3 = 8).

Para leerlo, pasa el dedo por las varillas de izquierda a derecha y suma lo que valen las cuentas pegadas a la barra.

Sumar: 23 + 14

La cartilla del INCI trabaja este mismo ejemplo, y también uno con llevada, 245 + 566 = 811. Lo hace con otro método: escribe los dos sumandos en el ábaco y suma unidades con unidades, y después decenas con decenas. Abajo va otra forma de hacerlo, con un solo número en el ábaco. Cada guía tiene sus variantes.

  1. Borra el ábaco: aleja todas las cuentas de la barra.
  2. Escribe 23: dos cuentas de abajo en las decenas y tres de abajo en las unidades.
  3. Suma las decenas: acerca una cuenta más en las decenas. Ahora hay tres: 30.
  4. Suma las unidades: tienes tres cuentas de abajo y quieres sumar 4, pero solo te queda una libre. Suma 5 y resta 1: acerca la cuenta de arriba y aleja una de abajo. Ahora hay la de arriba y dos de abajo: 7.
  5. Lee el resultado: tres decenas y siete unidades. 23 + 14 = 37.

Sumar 4 como 5 − 1 da el mismo resultado y evita quedarse sin cuentas libres en la varilla.

Restar: 98 − 46

La cartilla del INCI también incluye esta resta, que da 52, y la plantea como la suma: escribe el 98 y el 46 en el ábaco y resta primero las unidades y después las decenas. Con un solo número en el ábaco, sería así:

  1. Escribe 98: en las decenas, la cuenta de arriba y cuatro de abajo (9); en las unidades, la de arriba y tres de abajo (8).
  2. Resta las decenas (4): aleja las cuatro cuentas de abajo. Queda solo la de arriba: 5.
  3. Resta las unidades (6): aleja la cuenta de arriba (5) y una de abajo (1). Quedan dos de abajo: 2.
  4. Lee el resultado: una cuenta de arriba en las decenas y dos de abajo en las unidades. 52.

El orden en que se trabajan las cifras cambia según el método. Sigue el que usa el docente del alumno.

Multiplicar y dividir

La multiplicación y la división se hacen con procedimientos más largos, que se aprenden después de sumar y restar con soltura. La guía Ábaco accesible del INCI les dedica capítulos, que llegan hasta la multiplicación de decimales y de fracciones.

El ábaco en el aula

Edad y secuencia

Las fuentes que hemos revisado no fijan una edad. La cartilla del INCI describe que los estudiantes tienen contacto con el ábaco en los primeros años de escuela. También propone empezar con un «ábaco abierto», que permite explorar las operaciones, y pasar después al «ábaco japonés». La edad y el ritmo los decide el equipo docente, según cada estudiante.

Qué hace y qué no hace

APH lo dice con claridad: el ábaco es un instrumento pasivo, no una calculadora. Los cálculos los hace quien lo usa, porque entiende cómo se comportan los números. La diferencia con el lápiz y el papel es que, en el ábaco, los pasos se anotan moviendo cuentas y no escribiendo.

Otra diferencia: el ábaco no guarda el resultado. Para el siguiente ejercicio hay que mover las cuentas. APH recuerda que la respuesta se puede anotar después en braille, en letra grande y en otros formatos.

Junto a la máquina Perkins y el braille matemático

En México, el curso de la SEP para docentes junta la signografía matemática básica del braille con el uso del ábaco. También menciona el punzón y la máquina Perkins. Cada herramienta cumple un papel:

Así se escribe en braille el ejemplo de la suma. El signo ⠼ avisa que lo que sigue son números, y cada cifra usa la celda de una letra de la a a la j:

Número En braille Celdas
23 ⠼⠃⠉ ⠼ + 2 (puntos 1 y 2) + 3 (puntos 1 y 4)
14 ⠼⠁⠙ ⠼ + 1 (punto 1) + 4 (puntos 1, 4 y 5)
37 ⠼⠉⠛ ⠼ + 3 (puntos 1 y 4) + 7 (puntos 1, 2, 4 y 5)

Los signos de suma y de igual dependen del código matemático que use la escuela. Para ver cómo se escribe cualquier número, prueba el traductor de braille.

Cómo empezar

  • Pregunta al equipo de apoyo qué modelo y qué método usan. Cambian según el país y el centro.
  • Busca manuales: APH ofrece en su noticia sobre el ábaco manuales de descarga sin coste, en inglés, para aprender a usarlo.
  • Combínalo con el resto de la clase: la guía para enseñar braille a un niño da una base, y adaptar el aula a un alumno con discapacidad visual reúne ideas por materia.

Del ábaco al braille, el alfabeto

El ábaco ayuda a calcular, pero las palabras y los números se escriben en braille, y no todas las personas ciegas lo leen: muchas usan sobre todo el lector de pantalla. Si estás empezando por ahí, ten a mano el alfabeto braille y la guía para aprender braille desde cero. Braillito, nuestra app, enseña el alfabeto con lecciones cortas que se juegan en el móvil. No es un ábaco ni sustituye a un instructor de braille: es una forma de practicar las letras cada día. Si te sirve, descarga la app.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el ábaco Cranmer?

Es un ábaco con 13 varillas y una barra horizontal, pensado para que una persona ciega o con baja visión lea y escriba números al tacto. En cada varilla hay una cuenta de arriba que vale 5 y cuatro de abajo que valen 1. Está forrado de fieltro para que las cuentas se queden donde las dejas. Lo diseñó Tim Cranmer, que era ciego, a partir de ábacos japoneses, y lo fabrica APH.

¿En qué se diferencia del soroban?

Tienen la misma estructura: una cuenta de 5 y cuatro de 1 en cada varilla. El Cranmer lleva fieltro, para que las cuentas no se muevan solas al tocarlas, y puntos en relieve que marcan grupos de tres varillas. En el soroban tradicional las cuentas se deslizan casi sin resistencia. En algunos países el material se llama ábaco japonés o sorobá adaptado y no usa el nombre Cranmer.

¿Cómo se suma con el ábaco Cranmer?

Hay más de un método. Uno de ellos: se escribe el primer número y se suma el segundo cifra a cifra, empezando por las decenas. Cuando faltan cuentas libres en una varilla, se suma 5 y se resta lo que sobra. Por ejemplo, para sumar 4 a 3 se acerca la cuenta de arriba y se aleja una de abajo, y la varilla queda en 7. El ejemplo completo, 23 + 14 = 37, está paso a paso más arriba.

¿A qué edad se empieza a usar?

Las fuentes que hemos revisado no fijan una edad. El INCI de Colombia describe que los estudiantes tienen contacto con el ábaco en los primeros años de escuela, y propone empezar con un ábaco abierto antes del ábaco japonés. El equipo docente decide el momento según cada estudiante.