Perro guía o lazarillo: qué hace, razas y cómo se pide

Un perro guía es un perro entrenado para guiar a una persona ciega o con discapacidad visual grave: esquiva obstáculos, avisa de bordillos y escaleras y busca puertas, pero no decide adónde ir. En España los entrena la Fundación ONCE del Perro Guía y los entrega a personas afiliadas a la ONCE, y la ley les garantiza el acceso con el perro a sitios públicos y al transporte. Perro lazarillo es el nombre antiguo del mismo perro.

Puntos clave

  • Un perro guía esquiva obstáculos y avisa de bordillos y escaleras. La ruta la decide la persona, que tiene que saber moverse sola con bastón.
  • En España los cría y entrena la Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG): un año con una familia educadora y de cuatro a ocho meses de adiestramiento.
  • Para pedirlo hay que estar afiliado a la ONCE y pasar la valoración de cuatro profesionales.
  • El Real Decreto 409/2025 fija un mínimo de acceso para toda España, y cada comunidad autónoma tiene además su propia ley.
  • Si ves un perro guía con el arnés puesto, no lo toques, no lo llames y no le des comida.

Qué hace un perro guía y qué no hace

Según la FOPG, el perro guía está entrenado para reconocer y evitar obstáculos, quietos o en movimiento, a la altura del suelo o más arriba (nuestros perros). Avisa a la persona cuando llega a un bordillo, una escalera o un desnivel. Busca puertas de acceso y asientos libres en el transporte público. Y en un paso complicado busca la mejor alternativa.

También sabe desobedecer. Si la persona le da una orden que la pondría en peligro, como cruzar cuando se acerca un coche que no ha oído, el perro no la cumple. La fundación lo describe en la misma página.

Lo que no hace es igual de importante:

  • No elige el camino. La FOPG explica que el perro «evita obstáculos y peligros, pero no elige ni decide la ruta» (servicio de perro guía). La persona tiene que conocer el recorrido y dar las órdenes.
  • No es infalible. Lo dice la propia fundación: «El perro guía no es infalible» (nuestros usuarios). La persona sigue siendo la responsable de su seguridad.
  • No es un perro de compañía ni de terapia. Es un perro de asistencia: una ayuda para moverse (servicio de perro guía).

Cómo percibe el entorno una persona ciega, con o sin perro, lo contamos en qué ven los ciegos.

Perro guía o perro lazarillo: dos nombres para el mismo perro

Los dos nombres hablan del mismo animal. La FOPG se refiere a los perros guía como «antiguamente también llamados perros lazarillo» (nuestros perros). Hoy, en España, la ONCE y las leyes dicen «perro guía».

Las leyes usan además una categoría más amplia: el perro de asistencia. El Real Decreto 409/2025 distingue varios tipos. Al perro guía lo define como un «perro adiestrado para guiar a una persona con discapacidad visual», parcial o total, o con sordoceguera. Otros perros de asistencia, como los de alerta médica, hacen otro trabajo.

Las palabras para nombrar a la persona, como «ciega», «con discapacidad visual» o «invidente», las explicamos en invidente.

Razas de perros guía

«La imagen del perro guía está indisociablemente unida a la raza Labrador Retriever», dice la FOPG (nuestros perros). Es la raza más usada, por su carácter sociable y su versatilidad. Pero no es la única. En la fundación conviven perros de estas razas:

  • labrador retriever;
  • golden retriever;
  • pastor alemán;
  • flat coated retriever;
  • caniche gigante.

También hay cruces de esas razas, como el de labrador con golden o el labradoodle, que es un labrador cruzado con caniche gigante. La FOPG destaca que el labradoodle tiene un pelaje adecuado para personas alérgicas al pelo de perro.

La raza importa menos que el carácter. La fundación descarta a cualquier perro que muestre agresividad, y el entrenamiento reduce los instintos de caza, guarda y protección (nuestros perros).

Cómo se entrena un perro guía y cuánto se tarda

En la FOPG, la formación de un perro guía pasa por estas etapas (nuestro trabajo):

  1. Los dos primeros meses. El cachorro recibe estimulación temprana en el centro de cría.
  2. Socialización en una familia educadora. Son voluntarios que cuidan del perro «durante unos 12 meses», hasta los 14 meses de edad más o menos. Tienen el apoyo de un supervisor y la FOPG paga los gastos. Tienen que vivir en la Comunidad de Madrid o en una provincia limítrofe.
  3. Pruebas de salud. Al perro se le hacen radiografías de cadera, codo y hombro. Si no las pasa, se ofrece en adopción a su familia educadora o a otra familia.
  4. Adiestramiento. Empieza hacia los 14 meses y su duración «oscila entre los cuatro y los ocho meses», según el ritmo de cada perro. Se entrena en positivo, premiando los avances, y en entornos reales.
  5. Emparejamiento. Se elige el perro según la velocidad al caminar de la persona, su orientación y los recorridos que hace.
  6. Curso de usuario. Suele hacerse en la residencia de la FOPG y dura «unas dos o tres semanas». Después, el instructor hace un seguimiento en el entorno de la persona.

Si sumas las etapas, un perro guía empieza a trabajar con entre año y medio y dos años. La FOPG sigue siendo la propietaria del perro y lo supervisa durante toda su vida de trabajo.

La fundación tiene su centro en Boadilla del Monte (Madrid), con más de 80 profesionales, y atiende a toda España a través de la ONCE (la fundación). Es el «único centro de adiestramiento miembro de pleno derecho de IGDF en España» (nuestros perros). La IGDF es la federación internacional de escuelas de perros guía. En toda su trayectoria, la FOPG ha entregado «cerca de 4.000 perros guía a unos 1.900 usuarios distintos» (trayectoria).

Cómo pedir un perro guía en España

En España, el perro guía es un servicio social de la ONCE para sus afiliados, y lo presta la FOPG (servicio de perro guía). Así que el primer paso es estar afiliado a la ONCE. Qué grado de visión se pide y cómo se tramita la afiliación lo explicamos en ceguera legal.

Estar afiliado no basta. La FOPG pide además (nuestros usuarios):

  • Movilidad autónoma. Tener la «capacidad de moverse de forma autónoma con bastón y un buen nivel de orientación».
  • Aptitud para manejar y cuidar al perro. Un perro necesita comida, veterinario, cepillado y salidas.
  • Medios para mantenerlo. La persona tiene que poder cubrir la comida y los cuidados veterinarios.
  • Necesitarlo para moverse. El perro se da como ayuda para la movilidad, no como compañía ni como terapia (servicio de perro guía).

El proceso, según la FOPG (nuestros usuarios):

  1. La persona afiliada presenta la solicitud en la ONCE.
  2. Cuatro profesionales la valoran: un médico, un psicólogo, un trabajador social y un técnico de rehabilitación. Cada uno hace un informe.
  3. Una comisión de la ONCE y de la FOPG decide si la persona es apta.
  4. Si lo es, entra en la lista de espera para el curso de usuario y la entrega del perro.

Cada perro nuevo exige un curso nuevo, también para quien ya tuvo otro. La persona firma con la FOPG un contrato de uso del perro.

La página del servicio dice que la FOPG da el perro a sus beneficiarios «de forma completamente gratuita». Incluye el curso, el equipo para manejarlo (arnés, asa, collar, correa y silbato) y asesoramiento técnico, veterinario y legal (servicio de perro guía).

Dónde puede entrar un perro guía: la ley en España

El derecho de acceso con perro guía está reconocido en toda España. La FOPG explica que lo regulan leyes «tanto de carácter nacional, como propias de cada Comunidad Autónoma» (derecho de acceso). Cuando estás en una comunidad, se aplica la ley de esa comunidad.

La norma estatal. El Real Decreto 409/2025, de 27 de mayo, fija las condiciones mínimas de acceso de los perros de asistencia en toda España. Derogó el Real Decreto 3250/1983, que regulaba el uso de perros guía. Entre los sitios donde el perro puede entrar, enumera:

  • playas en cualquier época del año y recintos de piscinas;
  • museos, teatros y centros educativos, culturales, sanitarios y deportivos;
  • comercios y hostelería;
  • alojamientos turísticos;
  • el lugar de trabajo;
  • el transporte.

En el transporte, el decreto dice: «En ningún caso, se podrá exigir billete o pago adicional». En avión hay que avisar antes a la aerolínea, según el Reglamento europeo 1107/2006.

Hay pocos sitios donde el perro no entra: las zonas de manipulación de alimentos de los restaurantes, los quirófanos y otras zonas sanitarias con condiciones especiales de higiene, el agua de las piscinas y parques acuáticos y el interior de las atracciones. También puede negarse el acceso si el perro muestra signos evidentes de falta de higiene o en una situación de riesgo grave e inminente para alguien. Los perros guía jubilados conservan el derecho de acceso si están identificados como tales.

Las leyes autonómicas. Cada comunidad tiene la suya, y la FOPG las enlaza en leyes reguladoras. Dos ejemplos:

  • Comunidad de Madrid: Ley 2/2015, de 10 de marzo. Es infracción muy grave «Impedir el acceso, deambulación y permanencia» a una persona con perro de asistencia. Las multas por infracciones muy graves van de 2.000,01 a 10.000 euros.
  • Cataluña: Ley 19/2009, de 26 de noviembre. Sus multas van de 300 a 9.000 euros, según la gravedad.

La acreditación del perro la da la comunidad donde vive la persona. Si viajas a otra comunidad, no tienes que hacer ningún trámite (derecho de acceso).

Si te niegan la entrada. La FOPG aconseja llevar una copia de la ley de tu comunidad, pedir la hoja de reclamaciones y llamar a la Policía Local. Después puedes pedir que se abra un expediente sancionador (denunciar).

Perros guía en Latinoamérica: Argentina y México

Las reglas cambian de un país a otro y no equivalen a las españolas. Dos países con ley publicada:

  • Argentina. La Ley 26.858 asegura el acceso, la circulación y la permanencia de la persona con perro guía o de asistencia en lugares públicos, en lugares privados de acceso público y en el transporte público. Ese acceso «no ocasiona para su usuario ningún gasto adicional». En el transporte, el perro viaja con la persona y no cuenta como plaza. Quien impida estos derechos puede ser sancionado según la Ley 23.592.
  • México. La Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad define el perro guía o animal de servicio como el que está certificado para acompañar, conducir y auxiliar a personas con discapacidad (artículo 2). Su artículo 16 pide promover que estas personas entren con el perro y permanezcan con él «en todos los espacios en donde se desenvuelvan», y prohíbe restringir ese derecho.

Si vives en otro país, busca la ley en el boletín oficial o pregunta a la organización de personas ciegas de tu zona.

Cómo comportarte ante un perro guía

Estas indicaciones son de la FOPG (nuestros perros) y de la ONCE (relación con personas ciegas):

  • No lo distraigas. «Nunca distraigas al perro guía si lleva puesto el arnés». Con el arnés está trabajando, y llamarlo o tocarlo le quita la atención.
  • Si quieres acariciarlo, pregunta antes a la persona.
  • No le des comida. «No des comida a un perro guía.» Puede tener una intolerancia que no conoces.
  • Controla a tu perro. «Jamás dejes a tu perro suelto si hay un perro guía cerca.»
  • No tires de la correa ni del arnés. Si quieres ayudar, habla con la persona, mejor por su lado derecho, el contrario al del perro.
  • Pregunta antes de guiar. La ONCE aconseja preguntar si prefiere agarrarse a ti o que el perro te siga. Si se agarra, ofrécele el brazo izquierdo, «ya que el perro va a su izquierda».
  • Recoge los excrementos de tu perro. La FOPG recuerda que una persona ciega no los ve y puede pisarlos (caminando juntos).

Moverse con el perro, leer con los dedos

El perro guía ayuda a moverse; el braille, a leer. El perro encuentra la puerta, pero lo que dice el cartel de al lado lo lee la persona, si está en braille. Si estás empezando por ahí, ten a mano el alfabeto braille y la guía para aprender braille desde cero. Braillito, nuestra app, enseña el alfabeto con lecciones cortas que se juegan en el móvil. No es un curso de movilidad ni sustituye a un técnico de rehabilitación: es una forma de practicar las letras cada día. Si te sirve, descarga la app.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un perro guía en España?

La página del servicio de la FOPG dice que el perro se da a los afiliados que cumplen los requisitos «de forma completamente gratuita» (servicio de perro guía). La persona sí tiene que poder cubrir la comida y los cuidados veterinarios (nuestros usuarios).

¿Puede tener perro guía una persona con baja visión?

La definición del Real Decreto 409/2025 incluye la discapacidad visual parcial o total y la sordoceguera. En España, además, hay que estar afiliado a la ONCE y cumplir los requisitos de la FOPG. Qué es la baja visión lo explicamos en baja visión.

¿Puede entrar un perro guía en un restaurante o en el autobús?

Sí. El Real Decreto 409/2025 incluye la hostelería, los comercios y el transporte, y prohíbe cobrar un billete por el perro. Solo quedan fuera zonas concretas, como las de manipulación de alimentos de los restaurantes.

¿Qué pasa con un perro guía cuando se jubila?

El Real Decreto 409/2025 mantiene el derecho de acceso de los perros de asistencia retirados, siempre que estén identificados como tales. Las comunidades autónomas regulan los detalles.

¿Se puede acariciar a un perro guía?

Con el arnés puesto, mejor no: está trabajando y lo distraes. Si quieres acariciarlo, pregúntale antes a la persona que lo lleva. Y no le des comida.